¿Se imagina un frigorífico que le avise de la fecha de caducidad
de los alimentos que contiene? ¿O que las zapatillas que usa para hacer deporte
registren "en la nube" las estadísticas de cuánto corre cada semana y
a qué velocidad? ¿Y que los inodoros analicen su orina y le recomienden la
dieta alimentaria que más le conviene seguir? ¿Qué pasaría si el cepillo de
dientes le alertara de cualquier pequeña caries y pidiera por usted cita en el
dentista? Son algunas posibles aplicaciones de lo que se conoce como el "Internet
de las cosas"
Se trata una revolución en las relaciones entre los
objetos y las personas, incluso entre los objetos directamente, que se
conectaran entre ellos y con la red y ofrecerán datos en tiempo real. O dicho
de otro modo, se acerca la digitalización del mundo físico.
Gracias al sistema de identificación
por radiofrecuencia, bastará con integrar un chip de pocos milímetros
en cualquier objeto del hogar, del trabajo o de la ciudad para
poder procesar y transmitir información a partir de él constantemente. Se
calcula que en 2020, entre 22.000 y
50.000 millones de dispositivos se conectarán a Internet con el
fin de proporcionar a los ciudadanos una serie de servicios y aplicaciones
inteligentes sin precedentes.
